la mujer que quiere formarte
va destruyendo lo que hay de ti
sin lograr nada
hasta que ya has decidido morir
incluso entonces,
ella se da la razón
= )
Tu sonrisa me coge sin forma,
de golpe
disparo de luz
en mi, barrotes por rodilla
quieto
en la ventana que asomas
en ese espacio, tu sonrisa
entiendo de mi un molde
soy ahora
mascota de tus labios
de golpe
disparo de luz
en mi, barrotes por rodilla
quieto
en la ventana que asomas
en ese espacio, tu sonrisa
entiendo de mi un molde
soy ahora
mascota de tus labios
= l
Cansado de verte del otro lado
por la muda danza de mis escritos sobre tus ropas
la pedancia de la esquina que pierde tu imagen
me diluyo en la roca ártica
por no encontrarte
siempre que quiera encontrarte
por la muda danza de mis escritos sobre tus ropas
la pedancia de la esquina que pierde tu imagen
me diluyo en la roca ártica
por no encontrarte
siempre que quiera encontrarte
llano
La calle, piel concreto en donde quiera, distancia que hay entre barrio y barrio, entre puñal de gente, y postes de luz, con basura y mancha tierna, palpita Caracas toda, entre gente que sale persiguiendo minutos, y se estanca horas, en un afán de perro a hueso, de poros que sudan asfalto y rasgan las uñas, donde se apura el paso para no gritar sin aire.
Como los bultos dejan la espalda, resbalan tercos, malcriados, se deja la capital, el hombre se reconoce, salta, brinca y salta. Bienvenido el campo.
Las ropas áridas, con cariños de roturas, de tierra y mata, que nos giran y arrancan tajos de tela, en tropezones torpes de la ciudad con el campo. Con vértigo de tanta nada y mucho para donde correr, sin querer, casi perdiendo el miedo.
El sol, jaula de bestias y perseguidos, como la mirada del llano. Audaz, con la paciencia que apenas sobra el baqueano, bajo el caney, sobre mordiscos y aguijones, sobre canciones que dicen la verdad verdaita.
Por fin la epifanía, el golpe sobre la frente y la vida, he sido y soy parte de lo fácil, que rápido se casa la comida muerta, también quiero ser como se es aquí, donde la calma pesa horas incontables, y enseña, donde las calles se pierden con la tierra y el monte. Un baqueano se ríe de mi y me descubro, desentendido del campo, de la capital.
Hay que volver a la gente, el tráfico, un montón de lugares donde no disfruto, el paisaje del caos, ir para donde me toca, en el punto exacto de la aguja con el número, sin minutos para perderme, sin la calor rozando el alma, sin la tierra toda para mirarla agotado, sudando el camino, de lo sabroso que se pasa trabajo y se traga tierra, porque así se vive el llano y se añora, en vacío sonoro, desmembrado de tierra, no soy todo vida
Como los bultos dejan la espalda, resbalan tercos, malcriados, se deja la capital, el hombre se reconoce, salta, brinca y salta. Bienvenido el campo.
Las ropas áridas, con cariños de roturas, de tierra y mata, que nos giran y arrancan tajos de tela, en tropezones torpes de la ciudad con el campo. Con vértigo de tanta nada y mucho para donde correr, sin querer, casi perdiendo el miedo.
El sol, jaula de bestias y perseguidos, como la mirada del llano. Audaz, con la paciencia que apenas sobra el baqueano, bajo el caney, sobre mordiscos y aguijones, sobre canciones que dicen la verdad verdaita.
Por fin la epifanía, el golpe sobre la frente y la vida, he sido y soy parte de lo fácil, que rápido se casa la comida muerta, también quiero ser como se es aquí, donde la calma pesa horas incontables, y enseña, donde las calles se pierden con la tierra y el monte. Un baqueano se ríe de mi y me descubro, desentendido del campo, de la capital.
Hay que volver a la gente, el tráfico, un montón de lugares donde no disfruto, el paisaje del caos, ir para donde me toca, en el punto exacto de la aguja con el número, sin minutos para perderme, sin la calor rozando el alma, sin la tierra toda para mirarla agotado, sudando el camino, de lo sabroso que se pasa trabajo y se traga tierra, porque así se vive el llano y se añora, en vacío sonoro, desmembrado de tierra, no soy todo vida
=S
bate sutil tus mechones en caída
y responde
me preguntas que me gusta de ti
y el viento vuelve y responde
encendidos sobre tus ojos
los míos son presos
tonada de tu imagen
no sé como decir
inmutado, casi torpe
sobre tu sonrisa y burlón
el viento vuelve y responde
y responde
me preguntas que me gusta de ti
y el viento vuelve y responde
encendidos sobre tus ojos
los míos son presos
tonada de tu imagen
no sé como decir
inmutado, casi torpe
sobre tu sonrisa y burlón
el viento vuelve y responde
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