Arranco de pronto, golpe de pólvora
arranco sin tiempo, sin hora
taciturno, robótico
sin parlamentos, sin líneas
trillado
arranco para mi, la hora que no es
el tiempo que no cuento en las mañanas
ausencia que mendiga la luz vecina
tendida sobre la cama,
arranco, nada convencido,
con deseo de no perderme
mucho menos de encontrarme de frente
ante ti, ante tanto de ti
te hurto un trozo
morboso
sedo a la gula; lengua, saliva, paladar, diente
cedo desmedido, sin gracia
sin después, sin razón
entonces, y por eso
odio el camino de vuelta a mi cama
y la luz que me ciega
de la nevera con la noche
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario